Baldomar celebró el pasado sábado su “matança del porc”, permitiendo a todos los asistentes disfrutar de una exquisita muestra de “gastronomía rural”.
Con esta fiesta, este bonito pueblo mantiene viva una tradición, y ofrece a vecinos y visitantes, la posibilidad de conocer la elaboración artesanal de los alimentos de este productivo animal.
Ha empezado el mundial de Superbikes, y no podía hacerlo de mejor manera para nosotros (españoles amantes del motociclismo). Carlos Checa nos ha obsequiado con un comienzo inmejorable, ha ganado las dos mangas de la primera prueba del año. Phillip Island en Australia. ¡¡ Maravilloso !!
En este país tenemos campeones de casi todo sobre dos ruedas. ¿Podemos empezar a soñar que también lo tendremos en Superbikes de la mano de Carlos?
Ojala. Aquí así lo deseamos.
¡¡ Animo Carlos, a por ello!!
El pasado lunes nos deleitamos con la segunda salida en moto para profesionales del sector. En esta ocasión el tiempo nos acompaño de mejor forma que en la primera convocatoria, y logramos disfrutar de un día agradable y de una buena ruta.
La visita a Vilarnau fue una experiencia fantástica. Eva Plazas la enóloga y responsable en la elaboración de los vinos, nos acompaño durante la comida y nos presento los diferentes elaborados que se sirvieron en la mesa. También nos obsequio con una interesante visita guiada por las instalaciones de vinificación y crianza.
Agradecemos:
A Vilarnau, por la hospitalidad con la que nos brindaron. A la Sra. Eva, la interesante formación que nos otorgo con sus explicaciones.
A la Sra. Paqui y a la Sra. Teresa, que como buenas “moteras” no faltaron a la cita. A Marti Escudé, por su paciencia al frente del grupo.
A Antoni Mongay del Rte. La Salseta, a Ferran Castellanos del frankfurt La Cantonada, a Miquel Matas del Grupo Matas Arnalot, a Paco Amador del Rte. Paco, a Ramón Puig de Ramon Puig Catering y a Ramón Alguacil del Rte. La Cava del Sergi.
¿Para cuando la tercera?
Organizamos para el próximo sábado 19 de marzo, una mariscada con productos que recibiremos el mismo día desde la lonja de Galicia. La simpatiquísima María (nuestra interlocutora) como siempre nos aconseja aquellos productos frescos con los que podremos disfrutar de un buen festín sin tirar la casa por a ventana.
Copa de bienvenida con Malvasía Seca
ENTRANTES
Cuello de pato relleno de foie-gras.
Pimientos del Piquillo APEX.
Esparragos extra gruesos de Navarra APEX
Cava Brut Nature Rva. Vilarnau.
MARISCADA
Un buen surtido de exquisiteces gallegas:
Percebes.
Centollos.
Zamburiñas.
Cigalas.
Berberechos.
Bonito del Norte.
Los Vinos:
Entreflores Verdejo (Rueda)
Xarel.lo Bolet 2010.
Rosado Pinot Noir 2010 Vilarnau.
POSTRES
Higos al Brandy APEX con helado Mascarpone.
Malvasía de Sitges.
Cafes.
Brandy Tarrré.
Día: 19 de Marzo.
Hora: Medio día a las 14 h.
Lugar: Centre Agícol – Passatge Casal – Vilafranca del Penedès.
Fecha máxima de confirmación el 14/03/2011.
Mas información y reservas en info@entrevinosyamigos.com o llamando al 938172905 – 938921616.
He sufrido, en uno de estos marchitos días de “febreril” sol de invierno; un largo, grave, angustioso y desolador infarto. Ni que decir tiene, que el vértigo, la zozobra y el desasosiego, invaden y derrumban, al que casi agónico lo padece y además, de paso, notas como la angustia arrasa el ánimo; entre sorprendido, temeroso y espantado de familiares, de amigos… y gente de tu entorno!.
La suerte, tan a menudo esquiva, me ha sido esta vez encontradiza y lisonjera. El atinado acierto en la elección de la Clínica Pilar Sant Jordi, con el espléndido cuadro que conforman sus cardiólogos y enfermeras, ha tenido, sin duda, para mí; un desenlace feliz y determinante.
Casi al mismo tiempo, con mejores prendas y muchos más méritos; pero con peor fortuna, Santi Santamaría, caía fulminado por idéntica y súbita dolencia.
Hablar o escribir, post mortem, sobre uno de los más preclaros cocineros del país, y a estas alturas, son ganas de repetirse y redundar en halagos tan merecidos como ya, para él, estériles e innecesarios. No necesita su rotunda biografía, aduladores, servilones ni hagiógrafos de tres al cuarto. La sentida elegía de su carencia, la están viviendo ahora, desgarrada y amarga, su familia más íntima, la más directa! Les queda, para empezar, un pantano de lágrimas, en forma de miradas de ausencia, en gestos y recuerdos.
Coincidí en el fondo, con los planteamientos gastronómicos de Santi. Su encendida pasión por el producto conocido y cercano. Su atinado entusiasmo por la personal interpretación de la cocina de su entorno, sin sorpresas ni sobresaltos, la tradicional! ….Discrepé a menudo, de sus formas hoscas, sobre todo durante la agria disputa que sostuvo, con los que con todo derecho mantenían diferentes y encontrados postulados.
No es ahora tiempo de halagar, envanecer o recriminar a nadie. Es tiempo de recuerdo y silencio, amasados con dosis de furtiva nostalgia. Con todo, y por fortuna, deja mimbres, curtidos, cumplidos y cabales que continúen su obra y abarquen su memoria.
Añado que, como modesto escritor de artículos báquicos y gastronómicos que soy, esperaba con delectación expectante los suyos. Aquellos animosos, ilustrados y ocurrentes comentarios que articulaba en el dominical de La Vanguardia con su pertinaz desparpajo y meridiana desenvoltura.
Ahora, sin menoscabo de los míos, y desde este Penedés bendito y desde esta página, requiero el hálito de tu visita. Es, Santi, esta tierra; esplendida, generosa y amable y estarás bien. Podrás fundirte con el tierno perfume del hinojo y el cambiante color del envero de la vid ya embarazada. Y tendrás Sant Celoni, Blanes y el Montseny a un paso… y a lo mejor, no querrás marcharte! Piensa que aquí, en esta página y entre nuestras viñas, siempre estarás…¡¡ “entre vinos y amigos”!!
Jesús VELACORACHO. Febrero 2011
Acudimos a una salida organizada en la provincia de Tarragona, la compañía con la que fuimos lo mejor del día. La ruta y el almuerzo muy correctos, pero a la organización un suspenso. Cuando alguien convoca a un grupo numeroso de motos para hacer una ruta, debería responsabilizarse más de lo que los organizadores lo hicieron en esta ocasión.
Nada más arrancar, el acceso a la autovía fue apoteósico, “tonto el último”; se me aparece la cara del muchacho de la Aprilia Dorsoduro, que cada vez que parábamos y levantaba su casco abatible repetía las palabras: ¡¡uf! es que soy nuevo!!, mientras el sudor frio recorría su frente, o la imagen del matrimonio con la GS1200 que siguiendo el ritmo impuesto, en dos ocasiones se pasaron al carril contrario, y como no, la del organizador con la K1300 que hacia viajes desde la cola del grupo hasta el principio (a la carrera), y que en una de estas escapadas casi se da un paseo por la agricultura como decía el bueno de Valentín Requena.
Si bien es cierto como nos ha comentado alguien, cada uno puede andar al ritmo que quiere. La realidad es que cuando se rueda en grupo se tiende a seguir a los de adelante. Esto, con la peña de fin de semana no es trascendente, pero sí debería serlo para los responsables de un evento de este tipo.
Ayer falleció Santi Santamaria a la edad de 53 años.
Sin duda perdurara en la historia como uno de los mejores Chefs de la alta cocina. Nos deja un legado y el Racó de Can Fabes.
Nuestro más sentido pésame a la familia.
Hemos solventado en nuestra casa, -y con acierto-, el almuerzo de una inesperada pero agradecida, visita familiar. Contamos para tan rápida y atinada respuesta, con la socorrida e inestimable ayuda de una buena plata de gratinados canelones al horno, con su agradecida costra de queso fundido, que envolvía, la untuosa y marfileña capa de salsa bechameil.
Confieso, que hasta mi llegada a Cataluña, poco o nada conocía yo de los muy burgueses; celebrados y navideños, canelones. Sólo en la fiesta mayor de Alfarrás, alcancé a ver y al fin probar, aquellas gratinadas y cremosas bandejas, que salían humeantes del tórrido horno de la metálica y ardiente, cocina económica.
Algunos años más tarde, mi condición de consorte forastero en una muy tradicional; cumplida y cabal casa catalana, me acercó de nuevo,- y con provecho- a la sabrosa y emérita pitanza.
Son los canelones, de por sí, plato festivo o de día señalado y puntual. Siendo tradicionalmente por Sant Esteve y en las fiestas populares, cuando gozan de mayor gloria y predicamento.
Tenemos, ahora, multitud y variedad de ricos, originales, y atrevidos canelones… Los más, de carne, sabrosos y opulentos;
también los hay de pescado, ligeros y suaves; y de marisco, más yodados y salinos; de foie, grasos y especiados con ceps…y otros muchos con todo tipo de fragantes y perfumadas combinaciones de hongos, setas y verduras! Sin embargo y aún reconociendo la agradabilísima e ingeniosa factura de todos ellos, soy un encendido adalid y defensor de los tradicionales, aquellos de blando y denso relleno de rustido, arropados con su beatífica y gloriosa cubierta de salsa bechameil!
Tiene, el origen histórico de la pasta, sesuda, larga y enconada disputa. Atribuyen su discutible y añeja paternidad a los sempiternos chinos, amén de los intermediarios persas, y a sus mensajeros árabes. Ni discuto ni sostengo tan acalorado y trivial como poco documentado debate. Entiendo que a partir de los muy mediterráneos ingredientes de su composición, bien pudieran ser las riberas del Mare Nostrum, la cuna de un tipo de alimento del que Italia es
abanderada y punta de lanza. Concedo sin tasa, a la muy gentil coquinaria italiana, la primogenitura europea de la pasta, en todas sus variantes y disciplinas.
Gustavo Traglia, en su documentada obra, “Lunario della pasta asciutta”, contabiliza más de trescientas treinta referencias diferentes de pasta; vigentes todas en la actualidad, en la muy itálica y por lo visto, prolífica y “pastifícadora” península. Ahí queda eso!
En la que nos atañe ahora, parece ser plato de mediados del siglo XVIII, puesto que ya aparece en la galante y banal corte de Luis XIV, en el relato que hace Pierre de La Varenne del “Cuisinier Français”. Apostillo, que incluso la inseparable salsa Bechameil que acompaña al celebrado condumio, también se debe en parte, al cartesiano genio de tan altivo cocinero. El aristocrático apellido de Bechameil, sería más una dedicatoria o reconocimiento al relamido y adulador, Marqués de Nointel del que heredó su nombre, que a las supuestas habilidades coquinarias, del por otra parte, bastante torpe lugarteniente real.
Se achaca, curiosamente, a la maquiavélica y huraña, Catalina de Médicis, aquella desdeñada esposa y vengativa viuda de Enrique II, la introducción de la pasta de su Toscana natal y de sus variantes más aristocráticas, en los recetarios de las cortes de la Europa post-renacentista; en pleno estallido de las luctuosas y sanguinarias guerras de religión. Sea como fuere, la siempre enlutada y cetrina reina, acercó a la arrogante y autosuficiente cocina francesa, la nutricia, sabrosa y humilde pasta italiana.
Por otra parte, confirmo con notable rigor, que el origen del nombre de nuestro rellenito y amable canelón, es voz latina y de romancero uso y condición. Siendo canna la raíz; pasa a cannella su diminutivo natural y de éste a “cannelloni” como aumentativo afectivo. Queda por lo tanto, evidenciada, su fecunda prosapia e italianísimo y ancestral origen.
En lo concerniente a nosotros, diré que fue la próspera y alegre Barcelona de finales del XIX, la que introdujo en sus cocinas, tan soberbio como feliz y prontamente asimilado platonazo. El “Suizo” y la celebradísima “Maison Dorée” de las Ramblas, se convirtieron en puerto de llegada de las modas gastronómicas y los gustos ultramontanos y parisinos. Su clientelar burguesía capitalina y aún comarcal, aceptaron al recién llegado condumio como propio e intemporal. Siendo la rápida propagación del mismo por las cocinas burguesas, payesas y menestrales de Cataluña, signo inequívoco de tácita aprobación e identidad.
De añadido colofón noucentista, sirve el recordatorio de los muy sibaritas y extremados –trufados, con foie gras y tuétano de vaca- “canelones Rossini” que servían, diligentes e hieráticos, los camareros de “Can Martin”, restaurante situado en frente del Liceo, en la Rambla del Centro,5; supongo que como atinado reclamo y anticipo de los galanteos y veladas, tanto gastronómicas como musicales.
En nuestra casa, fueron servidos con tino, pero, también de forma mucho más modesta, menos protocolaria y suntuosa condición. Se beneficiaron, eso sí, de sendos entrantes fríos, con el gracejo de una atrevida ensalada de canónigos y peras tersas y refrescantes, para rebajar la opulencia grasa y gustativa de los canelones.
Quiso la báquica suerte no desmerecer y aliarse con la gentil faena iniciada. Unas espléndidas botellas, de uno de mis cavas totémicos, el Vilarnau Vintage, aparecieron chispeantes para “iluminar”, encender y dar gracia al comensal recorrido.
Sostengo con decidido entusiasmo, la original concepción, elegancia y frescura de los cavas de ésta firma. Hace tiempo que me cuentan y no paran de su “alma mater,” la joven enóloga Eva Plazas… ¡Tengo que conocerla!,
Jesús VELACORACHO. Febrero 2011.