22 de Marzo del 2010 a las 6:23 PM 

No son buenos los tiempos  que ahora  nos está tocando vivir. Taciturnos y airados, los días pasan hoscos y desabridos con pocas alegrías y menguadas esperanzas.

Ante un panorama tan desolador, no caben  ni la nostalgia ni el desconcierto… Al mal tiempo, buena cara¡¡. Así  reza el refrán popular. Añadiría yo, …Y con buenos vinos mejor¡¡. Porque si alguna cosa buena ha traído la crisis ha sido el posicionamiento a la baja de los precios, que hasta hace bien poco cabalgaban desbocados en viaje a ninguna parte.

Lamento que sean la angustia y la zozobra comerciales, el detonante que ha hecho accesibles, mediante ofertas, vinos que   son  casi de culto

Pero hoy, nosotros vamos a dedicarnos a recordar los buenos vinos a menguados precios.

Empezamos con Aragón. La D O. Calatayud tiene en su haber una rcp magnífica. A destacar:

Castillo de Maluenda. Espléndidas  garnacha y Shiraz.

Bodegas San Alejandro. Un sabroso Baltasar Gracián  de viejas garnachas de Miedes.

Bodegas Ateca. Su Garnacha de Fuego dice algo: Nobleza  baturra.

En la D.O. Cariñena, más de lo mismo. Descarados y rotundos, los vinos de Solar de Urbezo -maceración, rosado y Chardonnay- son la inversión  más rentable. Valen mucho más de lo que cuestan.

La D. O. Campo de Borja nos obsequia con los pioneros vinos jóvenes de Borsao, hijos de las nobles y viejas garnachas del Moncayo. Vinos recios y poderosos, salidos del espinazo de España.

La D. O. Navarra. Reconozco mi debilidad por Navarra. Sin duda, algún seductor efecto magnético-telúrico me atrae y vincula a su territorio y a  sus vinos¡¡  Atrevidos y audaces, los vinos navarros se mueven con singular desparpajo por la banda baja de los precios. Hasta las grandes bodegas hacen guiños de complicidad a los precios justos y amables.

Artazuri, Agramont y Príncipe de Viana- que buena defensa- Monjardín, Nekeas, Pagos de Araiz, Inurrieta, Chivite, el gigante Chivite, todos se mueven resueltos y con donaire por el proceloso mar de los precios.

Cataluña tiene en el Penedés, su semillero de vinos buenos a buen precio: Mas Codina, Jané Ventura, Marti Serdá, la gama classic de Albet y Noya y Mas Comtal, de la mano del recientemente desaparecido Joan Milá, hombre sabio del Penedés y hacedor de vinos doquiera que fuera. La nueva singladura de Bodegas Trias, Pardo en Torrelavit y can Costas, en Font-Rubí apuestan por la calidad a precios contenidos y responsables.

La Mancha. En rigor, el mayor viñedo del mundo. Imperio de la anodina airén y califato de la golosa y ubicua cencibel. Casa de la Viña,entre Alhambra y La Solana. Vinícola de Castilla en Manzanares con su Señorío de Guadianeja Shiraz y Castillo de Alhambra. Centro-Españolas  de Tomelloso con sus Allozos. Los Torres de Gazate, Martúe, Finca Antigua, Casa Gualda, Torres Filoso, Canforrales, Mano a Mano. Vinos dignos y garridos, sin grandes virtudes, pero francos y nobles, sin defectos.

Murcia es el imperio de la mediterránea monastrell. Jumilla su feudo. Aquellos vinos bastos y montaraces de antaño, han dado paso a los de nuevo corte, más ligeros, amables y golosos, todo fruta. Casa Castillo, Castaño, Carchelo, pregonan las bondades de su uva bandera y a menudo precio.

El Bierzo. Desconocido hasta hace poco, como productor de vinos a considerar, se ha convertido en la revelación: el nuevo Priorato. Pero al contrario que éste, a precios accesibles e inteligentes. El vino nuestro de cada día, dánosle hoy, pero que lo haga Raúl Pérez de Valtuille. Así se debía rezar el Padrenuestro vinícola. Mencías telúricas y minerales dan vinos flamínicos, profundos y rituales. Compren Bierzo bien de precio. Gloria bendita.

El territorio de los vinos blancos a buen precio, está magnifica y generosamente representado por todo el país. Pero es Rueda la  D.O. que mejor ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Su verdejo autóctono y el Sauvignon Blanc aclimatado, junto con una política de precios sensata y asumida por todos los elaboradores, ha conducido a Rueda a ser el referente blanco de España. No son los mejores, pero están en ello. De momento en calidad precio son imbatibles. Blume Verdejo es el ejemplo a seguir. ¿Alguien da más por menos?. Existen muchos más ejemplos parecidos, busquen cualquier Rueda Verdejo o Sauvignon y no paguen más de 6 $, porque Cerrosol, Nieva, Riscal, Ménade, Bornos, Sanz, Mocén de B. Antaño se lo venderá.

No son los rosados vinos menores, como alguien pretende, sino vinos alegres y sencillos que tienen su momento y complicidad. Algunos bodegueros no los tratan con respeto y de eso se resienten. La generosa Navarra destapó su ingenio con sus frutosos rosadicos de garnacha. El éxito obtenido, convidó a los demás a subirse al carro de las ventas. Hoy, tenemos rosados de todo tipo de varietales, afortunados y a buen precio en todas las D. O. de España. Aunque a mi, me siguen gustando más los navarros. Compren del año, Príncipe de Viana o Agramont, Las campanas, Castillo de Javier, Homenaje, Inurrieta, Chivite, no les defraudarán. Acertarán también con Baltasar Gracián, Mas Comtal, algún Cigales, incluso el chileno de Torres, el primero de todos y su hermano, De casta, muy acertados y económicos.

Tenemos, medio escondido, un tesoro formidable, pero poco valorado por desconocido. Los finos y las manzanillas de Jerez y Sanlúcar. Vinos de una personalidad y tipicidad arrolladoras y a unos precios de risa. Si los franceses tuvieran semejante arsenal, estaría el planeta entero bombardeado por su propaganda. Nosotros, inconscientes, no hacemos ni caso. Ideales para el aperitivo y el tapeo, que gran acierto poder  desterrar esos destilados quebrantapaladares y revientahígados y adoptar los nobles jereces. La Ina, Tío Pepe, La Gitana, la Guita, Argüeso, San León lo agradecerán. Nuestro bolsillo también.

Seguro que el repaso es somero, que habrán quedado muchos buenos vinos de párvulo precio olvidados en el tintero. Otra vez será. Pedimos perdón pero no podemos ser tan prolijos. Sabemos que los que están aquí son: buenos, bonitos y baratos.

Jesús Velacoracho.

      Marzo 2010.

Publicado por: EL RINCON DE JESUS
Última edición: 24 Sep 2010 @ 12:19 AM

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Categorías: Hablamos de vino
 10 de Marzo del 2010 a las 6:20 PM 

Decía Tucídides, uno de los padres de la Historia, que los hombres dejaban la barbarie y abrazaban la civilización, cuando aprendían a cultivar la viña y se preocupaban por compartir y mejorar el vino. Sin duda, las técnicas de elaboración y asepsia  en la bodega no eran muy tenidas en cuenta y se buscaba más la posesión de varietales que por su condición, respondieran a  sus deseos y reclamos preferidos.

Laertes, padre de Ulises, presumía de que en  sus viñas, hubiera más de 50 varietales diferentes. Estamos hablando en éste último caso de un personaje de hace 3000 años¡¡.

Columela, nuestro paisano gaditano de hace 2000 años, sentó  las bases de la trilogía de la agricultura mediterránea en el Bajo Imperio romano y eso nos condujo a un pertinaz y anodino ramillete de vidueños locales en los que primaba más el rendimiento, la abundancia y la insensibilidad a las plagas que la calidad ,fragancia y elegancia de nuestras vitíferas.

La desgracia sufrida por los viñedos del  Penedés, durante el apocalipsis filóxerico, aumentó el problema de la escasez  hasta dejar reducida la parca lista de varietales a un par de docenas. La llegada de nuevas técnicas vinícolas en los años 60 y las nuevas modas del último tercio de siglo, han aportado al menos, un panorama esperanzador.

Proscrita la sumoll y testimoniales la garró y samsó, arrancada la cariñena y casi sin representación la monastrell, queda bien poco del ya de por sí menguado catálogo tradicional penedesenc. Tan solo el ull de llebre y la garnacha tinta mantienen una cierta dignidad por las hectáreas dedicadas a su cultivo.

Por otra parte, los varietales foráneos Cabernets franc y Sauvignon, Merlot, Shiraz, Pinot noir, objeto de deseo en un pasado reciente, están notablemente implantados y aliados con la ubicua Chardonnay, conforman la avanzadilla, el estandarte y ariete de los vinos globalizados con marchamo del Penedés.

Además, todos los varietales antes citados, que a menudo reciben el pomposo reconocimiento de nobles y mejorantes, están presentes en todas las zonas enológicas sometidas a  reciente colonización .Pagamos por ello un triste peaje: vinos buenos pero impersonales, sin tipicidad, repetidos y uniformes.

Sin embargo, algunos viticultores han apostado por vidueños originales… algunos curiosos y otros singulares. Hablemos de ellos.

El Tannat. Sin duda el más robusto vino del suroeste francés, de la región de Madirán e Yroulegui. El más tánico de todos los vinos; – de ahí proviene la raíz de la palabra tanino- convertido en buque insignia del viñedo uruguayo y presente en el Penedés en las bodegas Mil·liari de la Bisbal.

El Caladoc. Un cruce de Malbec y Garnacha Negra que aporta vigor y redondez a los vinos que con él se elaboran.  Albet y Noya dispone de unos cupages  con este vidueño.

El Arinarnoa. Cruce de Petit Verdot y Merlot, -vino ligero- en vasco. Feliz descubrimiento de Marcel Durquety, amigo de Pierre Galet, el padre  de la ampelografía. También se halla presente en Albet y Noya.

El Incroccio Manzoni. Cruce de Riesling Renano y Pinot Blanco. Debe su nombre a Luigi Manzoni, experimentado profesor de la zona de Treviso, que consiguió aunar las virtudes de los varietales antes citados. Carlos Esteve en su finca de Can Rafols, fue pionero en la implantación del varietal. Su Rocallis, uno de los vinos blancos más singulares del país, es un claro ejemplo.

El Riesling. Una de las cepas más nobles de la viticultura mundial, aparece multiplicada y  vigente en el Penedés. Mas Rodó, Torres, Gramona, Colet, apuestan por ella. Vendimiada con tacto, no les defraudará.

La Viognier. Cepa de culto en el Ródano. Produce alguno de los vinos más afamados del planeta o cuando menos, participa en ellos. Naveran con su Clos Antonia, se anticipó a la pléyade de viticultores que ahora la adoptan.

Chenín Blanc. De nuevo un varietal francés. Necesitamos, para nuestros blancos, estos vidueños que aporten complejidad y aroma diferentes a la Chardonnay, para sorprender. Can Rafols dels Caus, dispone de un espléndido ejemplo monovarietal: la Calma

La Ugni Blanc o Trebbiano, junto a la Vermentino, son varietales italianos en periodo de acogida. Lo mismo pasa con las emigrantes gallegas, Alvariño y Loureiro. De momento son testimoniales, pero nuestro xarel·lo lo agradecerá.

Dos varietales, extraños hace tan solo dos décadas, tienen hoy relevancia incontestada: el Sauvignon blanc y la perfumada alsaciana Gewurstraminer. Torres, Gramona, Colet, Bolet, Llopart Alemany, Can Costas, hace tiempo que se dejaron seducir por los encantos evidentes de estas  dos divas de reconocido prestigio.

Tenemos información, además, sobre la investigación de varietales recuperados, que llevan a cabo Bodegas Torres y Albet y Noya Cepas de las que con frecuencia, no  se conoce ni el nombre y están en fase experimental. Algunas, rebautizadas, formarán parte del nuevo catálogo genético de vidueños del Penedés.

Mientras tanto, desde la nostalgia, añoramos el ahumado aroma de sarmientos quemados del Garró para las costellades… la  agreste acidez del  Sumoll en porrón y la sutil elegancia, vacilante y neutra, de la Montonega de Mediona.                                  

Marzo 2010.             Jesús Velacoracho.

Publicado por: EL RINCON DE JESUS
Última edición: 24 Sep 2010 @ 12:18 AM

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 02 de Marzo del 2010 a las 6:01 PM 

Con la llegada de Marzo,  los vinos de maceración carbónica del año, alcanzan la plenitud. Aunque siguen conservando rasgos esenciales que los hacen fácilmente reconocibles, dejan paso a estructuras más recias, menos empalagosas y adolescentes.

Los explosivos vinos de Noviembre, opulentos y frutosos, que derrochaban aromas salvajes de frutas rojas y violetas, comienzan a serenarse, a madurar olfativamente. Sin renunciar al estandarte de su concepto: la frescura y el vigor.

Parece que al atisbar la primavera se desmarquen del invierno precoz de sus vidas y se conduzcan resueltos por la senda de su cercana madurez.

De antiguo  se sabe que el equinoccio de primavera redondea el perfil de los vinos. Nuestros mayores antaño y los ecólogos y biodinámicos  ahora, conocen bien el devenir de los vinos del año… Y éstos son, por  excelencia,  los de maceración.

Hijos de la más remota y rústica técnica, agradecen sobremanera la progresión del año.  Conscientes de su párvula vida, mejoran día a día, alcanzando su cénit con las postrimerías del verano y los primeros frescos del otoño. Cuando el año vence, un declive pertinaz aparece, ensombreciendo el estallido carnal y pletórico de su concepto. Saben que no es su tiempo. Habrá nacido  el vino nuevo.

En la incipiente geografía de los maceración carbónica de nuestro país, que estuvo dominada de siempre por los cosecheros de Rioja alavesa, cuya forma tradicional de elaboración es este sistema, aparecen, acompañando a los clásicos Luberri,   Artadi, Ostatu, Remírez, Alegre, Jarrarte, etc un variopinto pelotón  de las diferentes zonas y D.O. de España.

A vuelapluma, recojo los testigos más interesantes del panorama vinícola:

Tiene Aragón un magno ejemplo, el Viña Urbezo, de Santiago Gracia. Un tinto recio y rotundo de Cariñena, bravo y noble hasta la médula, que a menudo pone en aprietos a la aristocracia tradicional alavesa.

Cataluña, esconde en el Masroig del Montsant, un novicio acardenalado franco y rural: Les Sorts. Emparentado con sus vecinos del Priorato, es telúrico y como ellos elegante y mineral.

La vieja Castilla nos deleita con el precoz Primero de Fariña. Tan primerizo, que rivaliza en ello con los comerciales y omnipresentes Beaujolais y su presentación oficial.¡Primeros de Noviembre¡. Además, comparte con Azul, de Estancia Piedra y El Beybi, de Vega Sauco, su pertenencia a la D.O. Toro.

Las Tierras de León, que practican de antiguo la técnica del “madreo”, nos sorprenden con un prieto picudo, El Peregrino  del singular varietal, pero fresco y carnoso cómo el que más.

La Mancha, horizontal y espartana, destapa el frasco de las esencias de su cencibel más amorosa y amable. Castillo de  Alhambra, Isola, Ruiz Villanueva, componen el ubérrimo trío de aromas a frutas rojas, a regaliz y   a  …seducción¡.

Valdepeñas, con su Agora, de Arúspide, recupera la hidalguía, el porte  franco y el pasar alegre de aquellos aloques que enamoraron a los primeros Borbones y señorearon las tabernas populares del Madrid de pellejo y frasca. Tienen además, rara avis, un blanco de la misma concepción que se sublima en plátano y más plátano. 

Murcia, mediterránea y fecunda, nos regala desde la áspera Yecla, los venturosos y bizarros Castaños y casa Castillo, hechos con su monastrell más amable y golosa.¡y con no poco éxito¡.Más de una vez, se han alzado con los 1º premios en las catas ciegas anuales.

Andalucía, tan parca en este tipo de vinos, nos invita a conocer una rareza: Iniza, de Laujar  en las Alpujarras, cerca  de Cherín. Conozco el Cortijo  de la Vieja de donde proceden esos escasos centenares de botellas criados a más de 1000 m de altura. Concentrado de resveratrol en vena¡¡

Llegamos a las islas. Mallorca, con el acierto de las bodegas Macia Batlle y su tradicional mantonegre, unidos a las ubicuas merlot y shyrah, componen el vino barato de más éxito de los últimos tiempos en las Baleares.

Para el final dejamos las Canarias, que este año con el Viña Norte, de Listán negro, descarado y audaz, se ha llevado a Tenerife, el primer premio de la edición 2009.

La senda de la maceración está abierta y caben muchos más. Es fácil y agradecida, produce vinos rentables y económicos. Transitemos por ella¡¡.

Jesús Velacoracho. 

(Marzo 2010)

Publicado por: EL RINCON DE JESUS
Última edición: 24 Sep 2010 @ 12:18 AM

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