
Ayer, acudimos a casa de unos buenos amigos, la Montse y el Pere. Como siempre en esta casa las cosas no pueden hacerse de mejor forma. En estas páginas, estamos acostumbrados al protocolo de atención a amigos y clientes, y creannós, es difícil hacerlo mejor de lo que lo hace la “mastressa” de la casa. Gastronomía casera, con la mejor atención que le puedes dispensar a alguien que aprecias, desde aquí le mandamos un beso muy grande a la Montse.
No obstante, esta no fue la mayor de las sorpresas del día (posiblemente porque ya estamos acostumbrados a la generosidad en el trato con el que nos dispensa siempre esta familia). Lo verdaderamente sorprendente para un servidor, fue averiguar que existe una nueva raza de pilotos de moto.

Es cierto, que aunque creamos saberlo todo sobre algo nunca sabemos lo suficiente. Es lo que me sucedió ayer sábado, crees conocer sobradamente cuales son los diferentes “estereotipos” de conductores de motos diestros en conducción deportiva. Generalizando (porque hay quien va rápido en moto de trial), entendíamos que los pilotos rápidos o “racings”, caminaban en los últimos años, cogiditos de la mano de la evolución lógica de sus motos: mejor frenada, menos peso, geometrías mas agiles, más caballos, etc…
Para nuestra sorpresa, hemos descubierto una nueva raza, el ADN ha mutado (puede que por los años, por la ley, o por algún otro motivo), pero lo cierto, es que es la primera vez que nos encuentramos con grandes pilotos, rápidos de verdad; que para colmar su ansia de sensaciones (las tienen), han tomado un camino distinto. Un camino que no te lleva a usar la moto más ligera, ni la mas ágil, ni la que frena mejor y por descontado tampoco la que tiene más caballos, sino todo lo contrario. Una especie rara de narices, con ADN de competición que se ha alterado, mutando hacia el uso de maquinas difíciles de pilotar si quieres ir rápido, con mucha personalidad, pero que jamás te plantearías que puedan usarse como ellos lo hacen.
Son cinco los componentes de esta nueva especie, están muy bien compenetrados y su conducción entre curvas es: rápida, fluida y respetuosa. Así que si alguno de vosotros tropieza con ellos por la carretera, no hace falta que se lave la cara, no está soñando y aunque cueste creerlo son ellos con sus XR.

Por tercera vez, Barcelona acogió este fin de semana (8,9 y 10), la concentración Barcelona Harley Days, convirtiéndose una vez más, en la capital europea de los amantes de las Harley Davidson.
El domingo por la mañana en el desfile de las banderas, unas 12.000 Harleys inundaron las calles de Barcelona en un emocionante recorrido de 13 kilómetros.

Se llama Montse, motera como pocas y en el contexto explícito de la palabra es toda una señora. Tiene carácter y su personalidad irradia simpatía de la buena, pero sin duda, lo mejor de todo el corazón que lo tiene muy grande. Su moto, una Harley Davidson Sportster 1200 low, ligeramente aderezada.

Ayer domingo, Sitges acogió otra vez, la conmemoración del Independence Day (fiesta nacional estadounidense). Y como no podía ser de otra forma, lo hizo recibiendo un número importante de las siempre genuinas Harleys Davidson. También acudieron a la celebración algún que otro vehículo de cuatro ruedas nativo de USA.

El punto de encuentro fue el Restaurante Picnic, en el paseo de la Ribera, desde allí y después de tomar un tentempié mañanero, la larga caravana de motos inició una desfilada por la comarca del Garraf, terminando en la Masía Vilanoveta, donde culminó la fiesta con una comida buffet, en la que el plato fuerte era una ternera asada estilo mejicano. Una banda de jazz, un toro mecánico, música del disc jockey Lizard y la actuación de Black Velvet, entretuvieron durante toda la tarde al público asistente.

La fiesta que transcurrió en un ambiente de buena camaradería, ha sido organizada por el Grup Matas Arnalot, con la implicación del Barcelona Chapter, Aventurismo, el Lizard bar-club musical y la colaboración especial de Turismo de Sitges.
O algo parecido dice el refrán. El caso es que esta maravilla pertenece a un buen amigo de estas páginas, el bueno de Pere G. Un “quemaillo” que en la época gloriosa de la Laverda 500 ya era venenoso y entre otros “pepinos” de los de entonces, Ducati, Benelli, siguió siéndolo cuando las EXUP se convirtieron en las reinas absolutas de la carretera.
Con estos antecedentes que aquí conocemos bien, nos costaba encajar que hoy por hoy, el Pere tuviese todas sus expectativas moteras colmadas siendo el feliz usuario de una rotunda “Ultra Classic Electra Glide FLHTCU 2009″ de, 425 quilos en seco y 62 cv. Moto que para más “inri”, en algunas ocasiones se veía agotada en todos sus conceptos dinámicos: frenos, motor y geometría, por el ritmo impuesto por su propietario.
¿Como es posible? nos preguntabamos a menudo ¿que no añore las otras sensaciones alguien que las ha sorbido de tal forma?
Ciertamente no nos cuadraba del todo, pero entendíamos que como el valor añadido de esta marca es tan grande y ha sabido cautivar a tanta gente, nuestro amigo era otro enamorado de las motos de la fábrica de Milwaukee.
Pero el que tuvo retuvo y todas nuestras dudas se disiparon el día que nos presento esta preciosa Harley Davidson XR1200x. Convenientemente preparada con el kit de carreras de la firma, (las estriberas son mas sufridas que en una Ducati). Y ahora el puñetero ya puede volver a salir los domingos a almorzar con la peña.

Está inspirada en el “Flat Track” americano. De serie lleva suspensiones Öhlins regulables en extensión, compresión y dureza. Discos flotantes Brembo de cuatro pistones. Sin ningún tipo de electrónica. Transmisión a la rueda por correa de fibra de carbono. 5 velocidades y un régimen de giro de máximo de 7.000 vueltas.
Los añadidos son:
No tiene los caballos de una deportiva moderna ni mucho menos, pero me da que tampoco los quiere. De momento solo hemos salido una vez con él desde que la ha estrenado y ya nos ha dejado bien claro que, en este caso el refrán es del todo acertado.
El “Harley Owners Group” o “H.O.G.” es quizás el “motoclub”, por llamarlo de alguna manera, más grande del mundo patrocinado por una marca.
Fue creado en el año 1983 y es una organización con más de 1.000.000 de socios en todo el mundo , de los que 80.000 son europeos.
La idea surge del departamento de marketing de Milwaukee cuando deciden ofrecer a los propietarios de una motocicleta Harley Davidson la posibilidad de rodar en grupo, organizar encuentros, celebraciones y todo tipo de actos relacionados con la mítica marca.
Para poder organizar todo este embrollo a nivel global, se decide crear unas divisiones o “Chapter’s” que se inscriben dentro de cada concesionario. Por ejemplo, existe el “Chapter de Barcelona”, el de Paris….. y así miles de “Chapter” repartidos por todo el mundo.
También se organiza el “LOH” o “Ladies of Harley”, rama de el “HOG” en la que pueden estar inscritas cualquier fémina que disponga de una Harley.
La suscripción es relativamente económica: unos 70€ al año. La pertenencia a un “Chapter” es gratuita y está en su mano el poder cobrar una cuota a sus afiliados si disponen de sede social, comidas/cenas gratuitas, etc…, pero siempre hablando de cantidades ínfimas.
Si decides pertenecer a este gigantesco motoclub para toda la vida, existe la modalidad de “Life Member”, donde pagas una cuota una sola vez (sobre los 700€) y no te tienes que preocupar más.
El HOG edita revistas: la “HOG TALES”, “THE ENTHUSIAST”, “NEWSLETTER”, etc…
Continuamente se celebran todo tipo de eventos para poder disfrutar de tu motocicleta con otros propietarios.
Como curiosidad, tienen un programa que se llama “Fly & Ride” que te permite disfrutar de tu motocicleta donde decidas, encargándose ellos incluso del transporte de la misma.
Estos y otros increíbles y curiosos servicios son los que te ofrece el HOG, la mayor organización motera de la más famosa de las motocicletas: HARLEY DAVIDSON.
Hay un viejo dicho que dice: “las Harley no frenan, no corren, pierden aceite y tornillos….. pero…… ¿a quién le importa esto?”
Próximamente voy a hacer un pequeño reportaje de la emblemática “Route 66″, la carretera más legendaria del mundo, la “main street” de los Estados Unidos.
¿Hay algún “motard” que nunca se le ha pasado por la cabeza de realizar este recorrido? Creo que no. La “madre de todas las carreteras” está ahí, esperando que la visitemos.
Mientras tanto, un vídeo de los Rolling Stones cantando la canción “Get your kicks on Route 66″, o lo que es lo mismo: “diviértete en la Route 66″.
Y la letra de la misma donde se describe su recorrido…..
Si alguna vez piensas en ir al oeste
Pienso que por carretera es lo mejor
Diviértete en la Ruta 66
Bien, vuela de Chicago a Los Ángeles
Más de 2.000 millas de autopista
Diviértete en la Ruta 66
Bien, vuela de St. Louis hasta Missouri
Oklahoma City es muy bonita
Ya verás Amarillo, Gallup, Nuevo Méjico,
Flagstaff Arizona, no te olvides de Winona
South Park Garden y San Bernardino.
Gira las caderas un poco hacia este extremo niña,
que el viaje sigue hacia California
Diviértete en la Ruta 66, ohh… !!!
…..
En 1901, William Harley y Arthur Davidson empezaron a fabricar sus míticas Harley Davidson. Actualmente es uno de los iconos americanos.
Ser propietario de una Harley Davidson es poseer un trozo de la historia de los Estados Unidos.
Para los más sibaritas, se puede encargar una acción de la compañía. Y de cuando en cuando, recibes un cheque por el rendimiento de dicha acción.
Lo curioso del caso es que esta acción viene en tamaño “grandote” y con marco, de manera que la puedes colgar en cualquier sitio de tu casa y mostrarla orgulloso a tus invitados.

¿Donde se puede adquirir?: Pues aquí.
Puedes adquirir acciones de otros fabricantes de motocicletas pero seguro, seguro, que ninguna va a lucir más que esta.
Hace un par de meses, salí de excursión con unos amigos. 3 con sendas “BMW R1200 GS” y 4 con deportivas japonesas. Hicimos un recorrido francamente bonito, enlazando puertos de montaña con carreteras de largas rectas y curvas de ancho radio.
Aunque era un fin de semana dominguero, con la familia, el ritmo de viaje no era especialmente bajo. Todo lo contrario: alegre y divertido. Tuve muchas dificultades en seguir su ritmo. Y eso que ellos iban a velocidad de crucero, sin aprovechar el potencial de sus monturas. Por respeto, supongo, a mi persona y a mi tipo de motocicleta.
Mi flamante “Ultra Classic Electra Glide 2009″, con sus 400 kilos en seco y escasos 70 caballos, se defendía como podía: retorciéndose en las curvas, rascando por todos los lados y agotando los magníficos frenos que lleva, capaces de frenar una mole de 600 kilos en orden de marcha curva tras curva.
Contento como un niño con zapatos nuevos, orgulloso de mi espléndida “Harley Davidson”, satisfecho por el hecho de poseer una motocicleta de leyenda y a la vez poder seguir un ritmo alegre, ni por un momento se me pasó por la cabeza de que aquel …… no era su lugar.
Hoy he hecho otra excursión dominguera. Otra vez con una preciosa “BMW R1200GS” modelo “adventure”, propiedad de un amigo con el que juntos hicimos la “Route 66″.
El ritmo de rodaje ha sido, otra vez, alegre… A diferencia de la anterior, esta vez las carreteras han sido estrechas y curvilíneas. Tenía que pegarme a la cuneta para poder trazar con comodidad las curvas y no sacar mi cabeza por el carril contrario poniendo en peligro mi integridad física…. dada la envergadura de mi motocicleta.
Mi “Harley Davidson” se ha comportado como siempre: magnífica. Pero a diferencia de la “BMW” y como sucedió anteriormente, tenía que ir “a por todas” para poder seguir el ritmo mediocre que mi compañero de ruta, por respeto, imponía.
Y me he dado cuenta, me he terminado de convencer de que no es su “lugar de trabajo habitual“.
Las excelentes “Harley Davidson” no están diseñadas para seguir un ritmo alegre en curvas. Ni por carreteras ratoneras. Ni para ir en grupo con motocicletas puramente deportivas. Ni para ir jugándote el pellejo en cada curva, recta, cambio de rasante, frenada o aceleración.
Simplemente porque no tienen todas esas virtudes.
Son motos para disfrutar de la carretera, sin sobresaltos, escuchando música, mirar el paisaje, sentir el viento en todas las partes de tu cuerpo, notar las tremendas vibraciones de su fantástico bicilíndrico, acumular kilómetros y deseando suerte y buena ruta a los propietarios del resto de motocicletas existentes en el mercado.
Las máquinas de “Milwaukee” han sido, son y seguirán siendo las reinas de la carretera.
Pero en su lugar. En su “Universo”.
Mucho se ha escrito, se escribe y se escribirá sobre las míticas motocicletas “Harley Davidson”.
Dicen que en cualquier lugar del mundo, por muy apartado que esté, hay dos marcas que todo el mundo conoce. Una es la “Coca Cola”. ¿Adivináis la otra?. Efectivamente: “HARLEY DAVIDSON“.
No pretendo explicar ni sus orígenes ni su evolución. Creo que todo el mundo, de una manera u otra, podría conocer su historia.
Pero…. ¿qué es una Harley Davidson?. ¿Una moto? ¡¡¡ Obviamente !!!. ¿Como todas? Rotundamente, ¡¡¡ NO !!!
El conducir una “Harley” es otra manera de disfrutar de la moto. Es una leyenda vida. Un mito. Y los mitos nunca mueren. Perduran a lo largo de todos los tiempos.
Si nos fijamos en las calles de cualquier país, vemos motocicletas aparcadas entre toda la fauna de vehículos a motor. La gente, pasa indiferente a su lado. Pero si entre ellas hay una “Harley”, a la gran mayoría de mortales no les pasa indiferente. La miran y la remiran. Gente de todas las edades, de todas las culturas, de todas las capas sociales sienten admiración por ellas. A nadie le pasa desapercibida una motocicleta de la fábrica de Milwaukee.
Y por no hablar de una comitiva rodante de “Harley’s”: la gente se para a mirarlas, embobados, al sentir su ruido ensordecedor.
Para entender estas sensaciones tienes que haber conducido una genuina “Harley Davidson”.
Seguramente todos lo habéis visto, pero es bonito recordar uno de los mejores videos publicitarios que se han presenciado jamás de cualquier marca.
Pere HD